El Perfume que a Dios le agrada

Alfonso Osorio

El perfume que a Dios le agrada



Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. Lc.7:27-38

La Palabra de Dios hay una escena asombrosa que deja ver el tierno corazón de Jesús, su amor, sus sentimientos por aquellos que están buscándolo, esa escena tiene que ver con el perfume. ¿Sabias que a Dios le agrada el perfume?

Una Mujer "que era pecadora" vino a Jesús, se postró, rompió un alabastro de Nardo puro y lo vertió a los pies del Señor, y llorando con sus lágrimas enjugaba sus pies y con los cabellos los secaba.
¡Qué imagen tan impactante de Adoración! Y la Biblia afirma que la casa se llenó del olor del perfume.

Profundicemos en algunos detalles para trasladar nuestra mente y más que eso nuestro corazón, y cuando leas estas líneas trata de leerlas con el corazón y sentir lo que esta mujer sentía y después vuelve a leerlo y trata de sentir lo que Jesús sintió.

Esta mujer seguramente había sido ya tocada por la vida de un maravilloso hombre que pudiéndole condenar y juzgar no lo hizo, sino que le perdonó mucho, porque fueron las palabras con las que lo explicó el Señor.

Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama. Lc.7:47
Ella trajo lo más valioso que tenía, ese alabastro, valía una fortuna, equivalía al salario mínimo de un año de trabajo ($32300 pesos mexicanos al 2019) ¿Cómo podía ella tener tal tesoro? Podía ser su herencia, podía ser lo que ahorro toda la vida, el hecho es que por amor lo derramó a sus pies. ¿Qué es lo más valioso que le has dado a Jesús?
¿Qué tanto puedes amar a alguien como para hacerle un regalo tan extravagante? No era una extraña porque se menciona que era María la hermana de Lázaro, la relación de Jesús con ellos era íntima y cercana, para Jesús eran sus amigos y ellos así lo consideraban y sabían que era Dios, sus vidas fueron transformadas por este hombre, María derramó todo su amor, su alma, no importaba la economía, no importaba que la juzgaran, que la señalarán, los que sus hermanos Martha y Lazaro pensaran, ella se tiró al piso a sus pies, se humilló por amor a quien le había salvado, lloraba ríos de lágrimas de gratitud de amor, no podía parar y sus cabellos lo cual es la hermosura y honra de una mujer la uso para secar esos hermosos pies.

Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza. Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume? Porque podía haberse vendido por más de trescientos denarios, y haberse dado a los pobres. Y murmuraban contra ella. Mr.14:3-5
(María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos.) Jn.11:2 

Ese es el olor que llenó la casa, no solo de un agradable perfume sino de una adoración que se elevó hasta el cielo traspasando toda techumbre y llegando hasta el trono del Padre.

Todos nosotros tenemos una esencia única hermosa que nadie puede imitar. ¿A qué huele tu perfume? Nuestro corazón, nuestros dones, lo más valioso lo que ahorramos tanto, lo que nos esforzamos por conseguir como una corona para nosotros puede ser nuestro perfume. ¿Has usado lo que eres y tienes en adoración y como una ofrenda para Jesús?, hazlo y subirá ese aroma como olor grato, como un perfume que a Dios le agrada. El tuyo es único, ninguno es igual, no es copia de.otro no es una esencia pirata huele a original y puedes llenar la casa, el cielo con ese aroma. Rómpelo ante tu Salvador, ante quien lo dió todo por ti. Trae un perfume ante tu Salvador, a él le agrada ese perfume.

Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume. Jn.12:3

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